ACELGAS Y TOMATES CHERRY EN EL DESIERTO DE ATACAMA

El tCientíficas de la Universidad Católica del Norte de Chile han cosechado acelgas y tomates cherry con agua de mar sin desalar.

El desierto costero de Atacama es el desierto no-polar más árido de la Tierra. Se extiende en el norte de Chile en una superficie de aproximadamente 105 000 km². Allí se ubica la región de Antofagasta, una zona históricamente vinculada a la minería (tiene yacimientos de cobre, plata, molibdeno, oro, litio, hierro, yodo, carbonato de calcio y cuarzo). Por su extrema aridez apenas se dispone de agua, por lo que la producción agrícola de Antofagasta es casi nula.

Pero esta escasez ha sido el acicate para que un equipo de investigadores del Centro de Investigación Tecnológica del Agua en el Desierto (centro adscrito a la Universidad Católica del Norte) haya conseguido cultivar acelgas y tomates cherry en pleno desierto de Atacama. Y este logro ha sido posible sin utilizar ni una gota de agua dulce. Sorprendente.

Los cultivos se plantaron en unas terrazas con niveles a distintas alturas (entre 40 y 110 cm de altura) y se han regado exclusivamente con agua de mar sin desalar, mediante una técnica conocida como riego por capilaridad. El agua de mar nunca se utilizó directamente para regar los cultivos de manera superficial, sino que se elevó hasta las terrazas (terrazas por cierto construidas con materiales accesibles y de bajo costo: plástico impermeable y concreto). Cuando el agua de mar comienza a ascender, gracias a las propiedades de ascenso capilar que tienen los líquidos, las sales que contiene quedan retenidas en el sustrato bajo los cultivos.