CONVIERTEN AL TELÉFONO MÓVIL EN EL DETECTOR MÁS EFICAZ DE PATÓGENOS EN ALIMENTOS

Investigadores de la universidad de Purdue, en Indiana (EE.UU.) han desarrollado un novedoso y sencillo equipo de detección de patógenos en alimentos a partir de una estación base para teléfonos celulares (dock) y una aplicación móvil que se instala en el teléfono: la combinación de ambos elementos convierte al teléfono móvil en un luminómetro portátil que permite medir in situ las emisiones de fotones. Lo novedoso de este sistema no es la técnica para detectar los patógenos: los vegetales u otros alimentos se sumergen en un caldo de enriquecimiento que contiene un fago –un virus que ataca solo bacterias– que afecta a las bacterias de forma que al añadir un sustrato éstas emiten luz; la novedad de este sistema es su inmediatez de detección, facilidad de uso y portabilidad.

Hasta ahora, para detectar patógenos se debía tomar una muestra de los alimentos, enviarla a un laboratorio especializado y esperar varios días a recibir los resultados. Si utilizamos este nuevo sistema, los alimentos se sumergen en el caldo de enriquecimiento y con el teléfono móvil conectado en su base seremos capaces de medir la luz que emite el caldo al momento y por lo tanto averiguar si los alimentos contienen patógenos o no.

La estación base a la que se conecta el teléfono móvil contiene un material que aumenta la cantidad de luz capturada y ayuda a incrementar la sensibilidad a los fotones, que si bien no es visible a simple vista, se puede detectar como puntitos verdes a través de la cámara del teléfono con la ayuda de la aplicación descargada.

Con este nuevo sistema de detección los análisis se podrán realizar in situ (empaques agrícolas, plantas procesadoras de alimentos…) y así detectar rápidamente contaminaciones, lo que reducirá notablemente los tiempos de muestreo y permitirá acelerar los tiempos de respuesta ante crisis y alertas alimentarias.